viernes, 22 de junio de 2012

EL CLON

Algunos artículos de este blog analizan situaciones acaecidas en el programa "Sálvame" y es probable que quienes los leyeran llegasen a la conclusión de que uno de sus colaboradores inspiraba en mí una simpatía especial, a pesar de haberle criticado también en momentos puntuales, tratando de ser objetiva y dejando de lado cualquier favoritismo.

Ese colaborador es o era Kiko Hernández, que me parecía una persona brillante mediáticamente hablando, inteligente y poseedor de una fina ironía que me encantaba. Es cierto que a veces me desagradaban sus ataques virulentos a algunos personajes, pero también lo es que en mas de una ocasión después de haber pensado que se había extralimitado con alguien, el propio Kiko lo reconocía casi inmediatamente y pedía disculpas al público o al interesado, como si hubiera adivinado mi desaprobación. No obstante, la mayoría de las veces sus intervenciones me parecían simpáticas y ocurrentes, ofreciendo siempre espectáculo y adaptándose sin problema a cualquier circunstancia sobrevenida en el programa, por complicada y estrambótica que fuese.

Pero todo eso cambio hace poco, porque después de observar en Kiko durante semanas comportamientos en nada parecidos a los suyos habituales, que me desconcertaban bastante pero que yo disculpaba imaginando que pasaba una mala racha o incluso que se sentía presionado para actuar como lo hacia, el propio Kiko en un "Deluxe" se encargo con sus palabras de disipar mis dudas y mostrarme la decepcionante realidad de que no solo nadie le obligaba a nada, sino que todo lo hacia encantado y sintiéndose orgulloso de ello.

El hecho que me quito finalmente la venda de los ojos fue la promoción y posterior presentación de unas grabaciones telefónicas efectuadas a los padres de María José Campanario en las que se explayaban verbalmente contra el programa, su presentador y la mayoría de sus colaboradores. Según la historia narrada por Kiko, estas grabaciones eran el resultado de varios meses de conversaciones con el matrimonio Campanario en las que el colaborador les daba la razón e incluso se reía con ellos de los comentarios vertidos contra sus compañeros, para ganarse así la confianza de la pareja e inducirles a confesar sin reservas todos sus pensamientos negativos. La justificación de Kiko para su conducta fue que eran ellos quienes le llamaban y resultaban por tanto merecedores del engaño por hablar con tanta libertad con el primero que se les cruzaba.

Pero estas afirmaciones eran solo una forma de retorcer la verdad porque la realidad es que durante bastante tiempo Kiko había sido la única voz que se alzaba en Sálvame en defensa de los Campanario, victimas permanentes de las criticas del programa junto con su hija María José y a los que durante meses se les llamo de todo. Y aunque no pretendo disculpar los imprudentes comentarios filtrados por Kiko en esas grabaciones ni los insultos dirigidos en alguna ocasión por el padre de la Campanario a Belén Esteban y a Jorge Javier, creo que es fácilmente comprensible que en un momento dado se pierdan los nervios ante tanta tensión y hostigamiento porque sorprendentemente, estas grabaciones no eran recientes sino que databan de un año atrás cuando el acoso a los Campanario estaba en todo su apogeo. ¡¡Hasta donde se puede llegar por falta de contenidos, de imaginación y por supuesto de ética!!

Si esta trampa a los Campanario la hubiera perpetrado cualquier otra persona distinta a Kiko, no hubiera dudado ni un instante en calificar su acción como una traición y su comportamiento como hipócrita, rastrero y cobarde. Por lo tanto, si pretendía ser justa, no podía cambiar mis opiniones y principios por el hecho de que el autor de la tropelía fuese alguien que me agradaba. Porque en definitiva, lo que hizo Kiko fue abusar de una pareja de personas mayores (y probablemente poco instruidas y versadas en estas lides) fingiendo ser su amigo y defensor y aprovechando un estado de animo de indignación provocado por los insultos, ataques y escarnios dirigidos por el programa ininterrumpidamente hacia su hija y hacia ellos durante muchos meses.

Y como la última gota que hace rebosar un vaso, esta decepción me trajo a la memoria todas aquellas acciones que desde hacia tiempo me desagradaban de Kiko y que ya no puedo ni quiero justificar más:

Bromas groseras e incluso crueles; como coger las bragas usadas de Terebere en un reciente viaje de varios colaboradores y usarlas para ridiculizarla mientras las ofrecía a los demás para que las olieran; o acercar a la cara de Lydia un bogavante o un pulpo, sabiendo como le asustan los animales y lo escrupulosa que puede llegar a ser, e insistir una y otra vez hasta dejar a la colaboradora en un estado de histerismo total, llorosa y derrumbada en el suelo, suplicándole que parara.

Acusaciones en directo y casi a diario a compañeras como Chelo y la propia Lydia, reprochando a la primera que no traiga noticias o participe poco y burlándose y cuestionando cualquier información aportada por la segunda. Da igual que pueda tener algo de razón en lo que comenta, pero no es de su incumbencia, siempre que la Dirección del programa permita esas supuestas faltas. Porque con una actitud tan mezquina lo único que se consigue es quedar como un chivato y un mal compañero, justo lo que él se ufana en reprochar a otros.

Peloteo constante hacia Jorge Javier y Belén Esteban (las dos personas mas autoritarias, desagradables y manipuladoras del programa, pero también las de mayor influencia), dejándose incluso sobar y besuquear por el presentador cuando lo que recibe a cambio de rebajarse así, son solo humillaciones y mofas del primero y gritos e insultos de la segunda (como cuando le acerca la cara amenazante, apuntándole con el dedo y llamándole "sinvergüenza" y "mentiroso").

Noticias que tergiversa o no contrasta, faltándole el valor luego para rectificar o pedir disculpas ante evidencias y testimonios que le dejan en entredicho. Como afirmar que Pepe Flores (ganador de Gran Hermano 12 + 1) tiene novia, cuando la propia interesada declara que "lo fue en el pasado"; o que David (defensor y amigo de Pepe) creo una Web y abrió una cuenta corriente para recaudar fondos desde Brasil, destinados a votar al bailaor para hacerle ganador, circunstancia que aunque no hubiese sido desmentida hasta la saciedad, seria perfectamente licita; o que Hugo agredió a la hermana de Marta, hecho negado a posteriori por numerosos testigos y por los propios implicados.

Y esta es solo una parte de las ultimas hazañas de Kiko Hernández, una persona que se vanagloria de decir siempre las cosas a la cara (que se lo cuente a los Campanario) o que se permite acusar a Lydia de que solo se relaciona con los jefes.

No sé que le ha pasado a Kiko para cambiar así. Puede que el dejar de fumar le alterara el carácter, o que la fama se le subiera finalmente a la cabeza, o que sea el resultado de las malas compañías, pero la realidad es que donde antes veía a un personaje chispeante y divertido, incluso cuando desempeñaba lo que yo consideraba su papel de malo, ahora solo puedo ver a un energúmeno que vocifera constantemente y que falta al respeto a todos.

Y no solo a los que voluntariamente se ponen en la palestra como los grandes hermanos, sino también a sus familiares que ninguna culpa tienen y que se ven obligados a escuchar calificativos insultantes hacia sus hijos, como ocurrió con la madre de Aless de Gran Hermano 12 + 1, que acabo su intervención llorando desconsolada o con el padre de María, finalista del mismo reality, que le miraba alucinado oyéndole llamar a su hija "adultera" entre otras lindezas, creyendo hallarse ante el mismísimo Torquemada. La sensación que nos queda es que tanto sus compañeros como los invitados se acojonan ante sus exabruptos puesto que nadie le replica como se merece, librándose únicamente de su agresividad y mala leche aquellos a los que concede "el honor" de llamar amigos (Mila, Matamoros y Marta) o aquellos otros con quienes no se atreve por su posición preponderante (Jorge Javier y Belén).

No es fácil entender ni aceptar un cambio tan radical y negativo en una persona que te caía bien y te ha brindado momentos realmente gratificantes y por eso, en lugar de ignorarle totalmente, olvidando por completo su existencia y esos buenos ratos de los que he disfrutado con frecuencia en el pasado, como tuve la tentación de hacer en un primer impulso, he optado por inventarme una teoría que explique su transformación y en la que finjo creer por muy rocambolesca que pueda parecer.

Me he convencido a mi misma de que el individuo que aparece actualmente en el programa Sálvame no es Kiko sino un clon (creado quién sabe con qué intenciones) que aunque perfectamente conseguido en su envoltura externa, ha resultado un autentico fracaso en cuanto a su comportamiento y actitudes frente a las cámaras. Puede que el verdadero Kiko Hernández haya decidido abandonar el mundo de la comunicación, o que se este tomando una temporada de descanso, o haya sido abducido por extraterrestres, pero yo no pierdo la esperanza de que algún día regrese y pueda volver a reírme con su ingenio, a sorprenderme con su versatilidad y su talento e incluso a emocionarme a veces con sus pequeñas e inesperadas travesuras, tal como lo hacia en el pasado.

domingo, 20 de noviembre de 2011

EL DES NUDO DE TERELU

Al final y después de resistirme durante varios días, voy a comentar la portada de Interviú de Terelu Campos, antes de que la sustituta del lunes acabe con el "fenómeno mediático" calificativo exagerado donde los haya y que la propia interesada aceptó anoche en “La Noria” como hecho demostrado, con bastante inmodestia por su parte.

Tomaré el camino fácil partiendo de la primera palabra que me vino a la mente cuando ví la portada y que da título a este artículo, porque lo que nos muestra Interviú es una mujer con cuyos miembros han formado una especie de nudo, para que no se vea nada que no quede expuesto en una playa o incluso en una de sus apariciones en el programa "Sálvame" donde se pasea, frecuentemente embutida en ropa 2 tallas más pequeñas de la que necesita (me da igual si es la 38 o cualquier otra) con faldas ridículamente cortas para una señora que intenta desesperadamente parecer seria.

En esto no aprendió mucho de su madre, Teresa Campos, que a pesar de abanderar como la hija el empeño en dar lecciones de moderación, elegancia y clase, puede al menos presumir de una ironía sutil y apenas perceptible para la gran mayoría, que le permite insinuar cosas tremendas sin que se note, como en aquella ocasión en que al preguntarle su opinión sobre los desmanes verbales de Belén Esteban, se abstuvo de contestar porque “no se sentía libre para dar su opinión” y aunque más tarde intentara arreglarlo con débiles e inconexas explicaciones, el mensaje que quiso transmitir ya no podía ser detenido ni ocultado: que en esa cadena no se puede criticar a Belén Esteban, so pena de incurrir en las iras de “la cúpula” y exponerse a quién sabe qué represalias.

Pero volviendo al des nudo de Terelu, hay varias ideas con las que intentan bombardearnos sin que sea realmente necesario, porque todos sabemos y aceptamos que cada cual hace con su cuerpo lo que quiere y que también tienen derecho a lucir sus "encantos" las personas de cierta edad, gorditas, bajitas y si me apuran, hasta las feas, ancianas e incluso deformes. Otra cosa es que las revistas, cuya meta es vender muchos ejemplares para obtener un beneficio, se muestren dispuestas a arriesgar, utilizando como reclamo a alguien que no se ajusta a los cánones de belleza o atractivo vigentes en la sociedad actual.

Parece ser que en el caso de Terelu este último obstáculo no lo ha sido, pero igualmente rechazo el argumento esgrimido para presentar sus fotos como un triunfo personal: el hecho de que se hayan lanzado ediciones extras o de que haya sido “trending topic” en las redes sociales. Porque no olvidemos que existe una palabra muy ligada en los últimos tiempos al mundo de la comunicación. Esa palabra es "morbo" que una de las referencias de la RAE define como “Interés malsano por personas o cosas”.

No obstante, voy a librarles de más elucubraciones filosóficas para darles mi punto de vista sobre los motivos de Terelu. En primer lugar, ella ha sido incapaz de explicarlos y se ha limitado a dar vueltas sobre la nada cuando se lo han preguntado. Tampoco la hemos visto contenta o ilusionada antes de aparecer la revista, ni satisfecha o complacida tras su publicación. Por el contrario, yo definiría su estado emocional al respecto como angustia e impotencia. ¿Por qué estos sentimientos si se supone que las fotos son el producto de una decisión suya libre y responsable?

La única realidad que soy capaz de ver es que nadie cambia sus principios de la noche a la mañana si no es por una razón de peso y si la causa del posado de Terelu no ha sido una necesidad económica, según afirma ella misma, sólo nos queda la deducción razonable de que se ha visto obligada a hacerlo. La revista Interviú ya ha sido puesta en entredicho en más de una ocasión por alguna famosas que insinuaron o afirmaron abiertamente haber sido obligadas a posar, a cambio de retirar de la circulación fotos o historias comprometedoras para la interesada. Así pues ¿por qué no pensar que Terelu ha sido una víctima más de estos comportamientos? Ella no lo ha negado explícitamente al mencionarse tal posibilidad y no sería la primera vez que la colaboradora y presentadora ha sido sorprendida en actitudes poco edificantes, como ocurrió con aquel vídeo tomado en una discoteca, que tantas veces emitió el extinto "Aquí hay tomate" donde se mostraban continuados y voluntariosos frotamientos de sus partes íntimas entre Terelu y uno de sus ex, Pipi Estrada.

Supongo que jamás sabremos con absoluta certeza si Terelu se vio forzada por la revista a ponerse en el disparadero pero si es así, espero que esto le sirva de lección y se vuelva más cauta en sus supuestas indiscreciones porque el precio que está pagando por ellas, si realmente han existido, ha sido muy amargo. Y ayer mismo hizo efectiva una nueva cuota al asistir en “La Noria” como "convidado de piedra" a un debate sobre su persona donde, de los 6 personajes que intervinieron, únicamente Jimmy Giménez Arnau mostró un amago de defensa, suponemos que por la amistad que podría unirle con la propia Terelu o con su madre. El resto fue implacable al afirmar, con más o menos elocuencia o diplomacia, que no había ninguna necesidad de tal exhibición, ni le iba a beneficiar en nada como persona o profesional, ni habría sido plato de gusto para su familia (se mencionó especialmente a su madre e incluso a su hija) el tener que contemplar esas fotos, que por muy castas que hayan resultado finalmente, han abierto la puerta a todo tipo de comentarios sobre el cuerpo de la ocasional modelo. Y aunque las peores criticas contra los tertulianos fueron para la abogada Paloma Zorrilla, la más cruel en mi opinión fue sin duda María Patiño, al apresurarse a filtrar que también a ella le fue ofrecido ese posado, aunque "naturalmente" lo rechazó de inmediato sin dignarse a negociar siquiera una remuneración.

Mucho me temo que estas fotos, aunque yo sólo puedo opinar sobre la portada porque el resto no las he visto ni siento el menor interes, van a ser esgrimidas contra Terelu desde este instante como arma arrojadiza, al igual que se utiliza el tema “Ylenia Carrisi” contra Lydia Lozano. De todas formas y para desdramatizar un poco, creo que lo que han hecho Terelu y los responsables de Interviú, es decir vendernos un nudo como un desnudo, podríamos compararlo con la posibilidad de que alguien acudiera a la famosa fiesta de la Tomatina de Buñol con un traje de buzo y tratara de convencernos de que lo ha pasado muy bien. La respuesta es obvia: si no quieres mancharte no participes porque, teniendo en cuenta el espíritu y finalidad de la fiesta, si te metes ahí intentando protegerte al mismo tiempo, además de no divertirte en absoluto lo más probable es que hagas el ridículo.

jueves, 27 de octubre de 2011

LA EXTRAÑA PAREJA

Pareja: conjunto de dos personas que tienen entre sí alguna correlación o semejanza

Según esta definición de la RAE, podríamos afirmar que Kiko Hernández y Jorge Javier Vázquez son una pareja. Pero mi concepto de esa palabra es el de dos personas que mantienen una relación sentimental y supuestamente sexual, ya sea una pareja gay o hetero. Y en este sentido es cuando me surgen las dudas sobre el cortijero y su colaborador. A Jorge le sitúo desde siempre aceptando su homosexualidad y hablando del tema sin tabúes. Lo de Kiko ya es más curioso porque yo le recuerdo en Gran Hermano 3 con Patricia Ledesma y esa relación que mantuvo con ella, no le presentaría como homosexual sino como hetero o como bisexual en todo caso. A mi me transmitía (y aun lo hace) una imagen muy masculina, tanto por su voz como por sus ademanes, su comportamiento y sus reacciones.

Después se han oído rumores y leído comentarios en los foros que dudaban de su sexualidad, pero eso suele ocurrir tarde o temprano con todos los varones que aparecen en televisión. Y entonces empieza “Sálvame” y al poco tiempo Jorge se insinuaba a Kiko, le tocaba y se le acercaba cuanto podía, dando a todo ello una apariencia de broma. Al principio vi a Kiko muy cortado, aguantando el tipo e intentando poner buena cara, pero más tarde, no sólo no se achicaba sino que parecía ser él quien se insinuaba con Jorge, que curiosamente ahora reculaba un poco al no ser suya la iniciativa. En ese tiempo pensé que la reacción de Kiko al pasar de cordero a lobo era muy inteligente porque al plantarle cara al presentador, cosa que probablemente no esperaba éste, era muy probable que ya no le produjera tanto placer el acoso, e incluso que se sintiera intimidado por el cambio de papeles, al ser él una figura que debe forzosamente emanar autoridad en el programa.

Ahora ya no sé qué pensar porque la broma entre estos dos ha ido “in crescendo” y ambos parecen muy cómodos y encantados con el jueguecito. Sinceramente a mí me da lo mismo si Kiko es o no homosexual porque no tengo ni intenciones ni oportunidad de acostarme con él, único motivo que haría que me importase su tendencia, pero considero que esta pantomima ha llegado demasiado lejos y puede tener consecuencias muy preocupantes en la vida real para alguno de los implicados o para los dos. En primer lugar y como le soltó muy educadamente Pilar Eyre a Jorge antes de desaparecer para siempre del programa, una broma deja de tener gracia una vez repetida más de 2 o 3 veces. Pero Jorge no hizo caso al consejo y diariamente nos sigue aburriendo con las mismas monerías que suelta una y otra vez, convencido sin duda de que son el no va más en el terreno del humor y el ingenio cuando la realidad es, que la mayoría de ellas por no decir todas no tienen la menor gracia, ni tan siquiera la primera vez. Le ocurre al llamar “putitronos” a los sillones que ocupaba Pilar junto a Jaime Peñafiel, le ocurre con el "misofi" que dedica machaconamente a Sofía Cristo, obligando además a los que le rodean a utilizarlo también, le ocurre cuando les hace repetir a los colaboradores siempre la misma canción y le ocurre con cien cosas más entre las que se encuentra el ridículo tonteo con Kiko que si alguna vez pudo ser divertido para alguien, a día de hoy resulta hasta patético.

Mis conclusiones sobre la situación son las siguientes:

Jorge esta coladito por Kiko, lo demuestra el brillo de sus ojos cuando le mira, la sonrisa estúpida que le sale cuando aquel le dedica algún piropo, su expresión cuando le acaricia o le besa (cosa que hace aprovechando la menor oportunidad) y hasta la forma en que le corta cuando habla y en como intenta rebajarle, dejándole por inculto o antiguo o poco refinado. Los últimos comentarios que Jorge le dirige a Kiko son los que se dedican habitualmente a un novio o a un amante como: "No me gusta el perfume que llevas, ¿por que te lo pones? (ya hace tiempo él mismo le regaló un perfume y supongo que será ese el que quiere que lleve) o bien: "No me gusta como llevas la camisa, póntela por dentro" Creo que Jorge es consciente de que con Kiko no tiene nada que hacer, quizás incluso lo hayan discutido abiertamente detrás de cámara y aunque no puede dejar de sentir afecto por él, tampoco puede evitar el despecho de saber que nunca será suyo y esto podría llegar a convertirse en un arma terrible contra Kiko, porque mi instinto me dice que el presentador puede ser cruel y vengativo si se siente herido, aunque todo forme parte de una paranoia suya y el blanco de sus iras no sea culpable de su desengaño.

Pero a lo mejor sí que es culpable porque Kiko le da pie a esas confianzas, las acepta y las provoca incluso y teniendo en cuenta que yo creo que es hetero, sólo le encuentro dos explicaciones a su actitud: o acepta el comportamiento de Jorge para hacerle la pelota y no provocar su enfado o el afecto y admiración que se supone siente por él, le han obnubilado hasta el punto de hacerle creer que esas bromas son absolutamente inocentes, que no le van a afectar en ningún sentido y que incluso va a mejorar su imagen permitiéndolas, haciéndole parecer tolerante al máximo con el mundo gay. Sin embargo, en un giro de tuerca reciente donde amenazaban con ofrecernos un beso con lengua, la cara de asco de Kiko le traicionó sin remedio. Por otra parte, al principio de estas maniobras, el colaborador se mostraba muy preocupado por la reacción de su sobrino al creerle gay y pedirle que no fuera nunca mas a buscarle al colegio y sin embargo hace pocos días, cargó contra una señora a la que tachó de homófoba por preguntarle a través de la Campos cómo se sentiría su sobrino al verle revolcarse por el suelo con Jorge, escenificando una vez más la broma que parece hacerles gracia sólo a ellos.

Habiendo expuesto mi visión de los hechos, les aseguro que a Jorge le entiendo perfectamente y no me refiero ni a que comparta su actitud ni a que la aplauda, sino simplemente a que encuentro una lógica en su comportamiento según la percepción que tengo de su personalidad y su circunstancia. A Kiko por el contrario no le entiendo en absoluto porque no le considero ni pelota, ni influenciable, ni gay y por lo tanto soy absolutamente incapaz de imaginar el por qué de su actitud.

Es posible que a estas alturas alguien me pueda considerar homófoba, pero tal vez les haga cambiar de idea el saber que estos escarceos me parecerían igualmente fuera de lugar si la pareja que los lleva a cabo fuera hetero. Tampoco me gustaron nada los besuqueos de Mercedes Milá con algunos de los concursantes de “Gran Hermano” y aquello era un juego de niños comparado con lo que se traen estos dos.

No sé hasta donde llegarán las cosas, pero el gran perjudicado de esta historia aunque ni él mismo se dé cuenta es Kiko Hernández, cuya única excusa aceptable para lo que permite es que realmente sea homosexual y le guste Jorge. Cualquier otra posibilidad, no sólo pone en cuestión su sinceridad y moralidad sino también su inteligencia y su visión de futuro, porque no debería olvidar que él vive de su imagen y que esta queda probablemente muy deteriorada ante familiares, amigos y compañeros. Llegará un momento en que tenga que parar los pies radicalmente a Jorge si no está dispuesto a llegar hasta el final y entonces habrá de apechugar con las consecuencias que adivino muy desagradables para él si llega a provocar la ira o el despecho del presentador.

Recuerdo una famosa frase de Mae West: "Cuando soy buena, soy buena; pero cuando soy mala, soy mucho mejor". Esta frase adaptada a Kiko podría quedar mas o menos así: "Cuando soy listo soy bueno; pero cuando soy tonto soy mucho mejor". Resumiendo: para demostrar que no odio a las putas, no necesito plantarme en una esquina semidesnuda y con 2 kg. de maquillaje; para demostrar que no soy racista no tengo que pintarme de negro ni magrearme con gente de otras razas delante de todo el mundo. Esto sólo demostraría que soy rematadamente imbécil.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

LA AUDIENCIA HA DECIDIDO

Va contra el espíritu de cualquier juego o competición que los participantes intervengan en condiciones desiguales en lo que se refiere al entorno, reglas de la contienda y circunstancias materiales en que habrán de desarrollar su enfrentamiento. Y sin embargo, esta es la absurda e injusta realidad que nos están vendiendo en Gran Hermano desde la décima edición, momento en que a algún guionista tarado (en el sentido televisivo, que tampoco quiero insultar a nadie como persona) tuvo la estúpida idea de distribuir a los concursantes en dos casas separadas. Pero aún más demencial es que los responsables del equipo aceptaran esta idea y además, continúen insistiendo tercamente en ella dos años después, cuando resulta indiscutible para cualquiera que se moleste en leer las opiniones de los seguidores del reality, que una gran mayoría rechaza esta separación.

Son muchas y muy obvias las razones que se pueden esgrimir contra la elección de dos escenarios paralelos en un concurso de convivencia, como muchos gustan de calificar a Gran Hermano, aunque tampoco en ello hay unanimidad porque ya se ha demostrado con Pepe Herrero en GH7, que es posible erigirse en ganador absoluto sin haber convivido mínimamente con los compañeros e incluso siendo odiado durante meses por prácticamente la totalidad de la casa con muy escasas excepciones.

Pero volviendo a esas razones que desaconsejan la separación, voy a intentar resumir las más importantes: la primera sin duda alguna, es que hay concursantes que no han llegado a convivir dentro de la casa y cuyas posibles alianzas, amores o enfrentamientos, caso de haber coincidido bajo el mismo techo, nos han sido "robados" por la dirección del programa. A esto se une la carga impuesta a algunos de ocultar un secreto al resto de sus compañeros, bajo amenaza de sanciones o expulsión, obligándoles a un fingimiento que choca frontalmente con la repetida recomendación que se dirige a todos de que sean ellos mismos.

Y no olvidemos además que esa separación impuesta y artificial de los concursantes, implica de manera ineludible la formación previa de grupos diferenciados, aunque sólo sea por las afinidades creadas entre ellos por la convivencia, potenciando así enemistades y nominaciones que de otro modo tal vez no hubieran tenido lugar. Finalmente, no me resisto a citar el hecho de que la existencia de dos casas, hace aún más difícil para los incondicionales del reality el seguimiento de lo ocurrido en cada una de ellas, ya que nos obliga a soportar los continuos cambios de enfoque entre ambos entornos, unido esto a los desmanes habituales del realizador de turno que se empeña en censurar cualquier incidente mínimamente destacable en el 24 h.

Aunque seguro que me olvido de alguna otra desventaja de este doble escenario, creo que las razones expuestas ya tienen suficiente peso como para hacer recapacitar a cualquier responsable de Gran Hermano para que rectifique, pero no solamente no ha ocurrido así en la edición de este año, sino que incluso han aumentado las diferencias entre los grupos. Esta vez han llegado al extremo de establecer nominaciones distintas para cada entorno: en la casa 1 se vota a la manera tradicional, citando nombres y razones en la privacidad del confesionario y con un tiempo razonable (aunque obligatoriamente breve por exigencias del directo) para consideraciones de última hora. En la casa 2 han de citar dos nombres a cara descubierta, espoleados por las prisas de la presentadora que les brinda escasísimos minutos para llegar a un acuerdo, produciéndose así incluso errores en el recuento de los votos, como parece haber ocurrido esta semana al ser seleccionada Patricia como una de las nominadas por acumular 4 votos cuando se supone que solo tenia 3 al igual que Lidia, que sin embargo se vio exenta de la elección.

Este año serán diferentes además hasta en el momento del descanso, porque la casa 1 dispone de camas individuales de aspecto confortable que invitan al ya famoso "edredoning", mientras que los habitantes de la casa 2 se ven obligados a dormir en unos nichos supuestamente futuristas con colchones que ni siquiera merecen ese nombre por su delgadez. Hasta el inusitado ataúd utilizado en la pasada edición por Arturo e Indhira parece confortable frente a esos habitáculos. A ver qué líbido aguanta semejante prueba, aunque parece obvio que en la casa blanca es poco probable el mencionado "edredoning", tanto por la incomodidad del lugar como por el perfil de los habitantes: los "rechazados". Agunos lo han sido por tener pareja en el exterior, según comentaron ellos mismos en el momento de la decisión y otros por mostrarse menos atractivos físicamente, característica de la que intentaron asegurarse prioritariamente todos con sus tocamientos en la sala oscura.

Llevamos muy poco tiempo de concurso e ignoro las decepcionantes "sorpresas" que nos tienen preparadas los guionistas, pero entre ellas parece estar la de privarnos también del momento en que los expulsados se despiden de sus compañeros desde el plató, circunstancia que nos ha regalado momentos gloriosos en otras ediciones, gracias a memorables frases envenenadas o estudiados olvidos en los saludos dirigidos a la casa. Nada de esto ocurrirá en la presente edición, sencillamente porque no permiten que los concursantes conozcan la identidad del expulsado, dato que sólo les llega en días posteriores por comentarios de aquellos compañeros que retornan de la sala de expulsiones, conjeturas de los que continúan en la competición o errores de megafonía.

A pocos días de la gala de estreno, las audiencias de Gran Hermano son bajas y amenazan con decrecer aún más. La impresión general que se recoge en los foros es que no ha gustado nada el lastimoso casting que ha llenado la casa de "metrosexuales" narcisistas y descerebrados y barbies de pechos siliconados, oxigenadas extensiones e intensos picores uterinos. Gran número de ellos son famosetes de tercera, muy resabiados ya en estas lides de la televisión, que no dejan de mirar a cámara ante cada supuesta hazaña que llevan a cabo o de pensar en los videos tan "divertidos" que sus monerías van a originar.

Yo, que he sido una entusiasta de Gran Hermano desde sus inicios, he decidido renunciar este año, por ausencia absoluta de interés, tanto a los resúmenes furtivos de La Siete (cadena secundaria de Telecinco que utiliza habitualmente para repeticiones y refritos) como al debate de los domingos, que repite tanto en contertulios repipis, como en un horario inaccesible para personas madrugadoras. Por el momento, intentaré seguir únicamente las galas si el aburrimiento y la duración desmesurada me lo permiten, porque todavía no me resigno a ignorar del todo un programa que para mi fue tan fascinante no hace demasiado tiempo.

Se ha hablado extensamente estos días de la relación entre Feroz y Flor. Ambos parecen haber entrado con una idea marcada a fuego en sus limitados cerebros: liarse con el primero que se prestara al jueguecito sexual que para ellos es sinónimo de éxito dentro del concurso. Los dos se utilizan mutuamente a pesar de las diferencias que les enfrentan cuando no están intentando crear espectáculo o mirando directamente a cámara. En las primeras horas de su encuentro Feroz finge desear a Flor y le promete darle todo cuanto pida, pero a renglón seguido se complace en tratarla como si fuera basura. Flor se queja de la brusquedad del boxeador pero no se plantea salir de su cama y poner fin al desprecio que recibe como pago a su entrega, aunque ésta sea igualmente interesada.

Pues bien, espero que nadie se sienta ofendido por la comparación en la que me incluyo como espectadora, pero viendo el curso de los acontecimientos, pienso que podríamos perfectamente asimilar a Julio con la productora del reality y a la audiencia con Flor. La productora nos necesita pero ignora las reivindicaciones que hacemos, negándonos además un canal 24 h. y censurando cualquier escena interesante que tiene lugar en las casas; la audiencia por su parte, continúa (aunque cada vez más menguada y decepcionada) acudiendo a la cita anual de Gran Hermano, confiando en que finalmente complacerán alguna de nuestras peticiones.

Después de tantos años de esta lucha absurda, yo tiro la toalla y considero absolutamente imposible que la productora y el equipo cambien su actitud y se quiten la venda de los ojos, así que lamentándolo en el alma doy por perdido ese gran formato que fue Gran Hermano y que se han cargado de la manera más estúpida que se pueda imaginar. Lo único que espero y deseo a estas alturas, es que terminen de hundirse en la miseria con la presente edición y se vean obligados a cerrar precipitadamente por falta de audiencia y enviar a sus casas a los decepcionantes especímenes elegidos.

Igual les resulta más rentable sustituir el reality por un 24 h. de Belén Esteban, cambiar el objeto del debate de los domingos por una tertulia sobre Belén Esteban y los resúmenes por una tira diaria dedicada a Belén Esteban.

lunes, 16 de agosto de 2010

NO A LA PAZ .... PADILLA

Todavía estoy indignada mientras escribo estas líneas tratando de asimilar lo que vi el viernes por la tarde en "Sálvame Diario". El programa empezó pacíficamente, comentando la aparición de Kiko Hernández la noche anterior en "Resistiré" caracterizado como Beatriz Trapote, para lo cual lucia unos pantaloncitos cortos que dejaban al descubierto las piernas, algo insólito si tenemos en cuenta que el mencionado colaborador se ha mostrado siempre totalmente contrario (con todo el derecho) a enseñar su cuerpo. Ignoro por qué en esta ocasión decidió hacerlo finalmente, aunque puede ser por razones tan simples como que ese fue el momento en que se sintió cómodo para llevarlo a cabo o incluso que lo hizo por exigencias del guión .

El caso es que a Paz Padilla, presentadora suplente en ese momento de Jorge Javier Vázquez que estaba de vacaciones, le pareció un desprecio la elección de otro escenario que no fuera el suyo para la exhibición de Kiko y para que quedara claro ante todos lo ofendida que estaba por este hecho, no tuvo mejor ocurrencia que azuzar a los colaboradores varones presentes en el plató para que desnudaran al "traidor". El interesado no estuvo conforme con la pretendida broma como era de esperar y trató de huir del acoso de los perseguidores, entre los cuales se encontraban dos gorilas (tanto en comportamiento como en masa muscular) como Kiko Matamoros y Rafa Mora, completando la jauría Diego Arrabal y Luis Rollán; eso se llama igualdad de oportunidades, sí señor. Pues aunque a muchos de ustedes les parezca mentira, todos ellos se dedicaron jubilosos a la labor encomendada y en los minutos que siguieron, la audiencia pudo asistir a una serie de carreras por el plató y los aledaños mientras la presentadora gritaba a sus sicarios que "o le quitaban los pantalones a Kiko o no cobraban". En ese intervalo hubo caídas, estiramientos de extremidades, aplastamientos, gritos, golpes y hasta lesiones, porque la victima decidió vender cara su intimidad y se escabullía una y otra vez amenazando con escupirles y morderles, cosa que hizo demostrando bastante moderación en su legitima defensa (yo les hubiera pateado directamente en los genitales).

Esta escena tuvo lugar en horario infantil sin que nadie (naaadie que diría Bea la Legionaria) alzara una voz para manifestar su disconformidad ante el acoso, ni siquiera la Dirección del programa de la que ya hemos comprobado tiene conexión con la presentadora a través del pinganillo. Finalmente Kiko, al que hay que reconocerle el merito de que ni entre cuatro tíos consiguieron quitarle los pantalones y que se había refugiado en las escaleras que llevan a la sala de control, negoció una tregua con Paz Padilla con la que se reunió seguidamente, manifestando entonces que se había mareado y que se encontraba mal. Pero ni siquiera así tuvo un poco de misericordia porque la presentadora insistía en que volviera al plató y le tiraba del brazo para conseguirlo, a pesar de que Kiko le pedía con voz angustiada que le dejara ir a la sala VIP a descansar un momento porque no podía tenerse en pie. Creo haber leído en algún lugar que Paz trabajó como auxiliar de enfermería antes de hacerse famosa y ante esto, sólo puedo decir que compadezco a los pobres pacientes que tuvieran que sufrir sus "cuidados".

Poco después y una vez pasada la tormenta, la presentadora comunicaba con gesto compungido "que parecía ser cierto que Kiko se encontraba mal" (a ella aun le quedaban dudas por lo visto) "que había estado vomitando y que le habían llevado al hospital" Y entonces sí, una vez que el daño estaba hecho todo se volvieron expresiones cariñosas y ánimos para el enfermo, no se sabe si por la aparición de alguna pequeña dosis de arrepentimiento o por miedo a las consecuencias de tanta irresponsabilidad si finalmente resultaba algo grave de todo ello. En los últimos minutos del programa nos hicieron saber que Kiko estaba ingresado y en observación y en el inicio de “Sálvame Deluxe” pocas horas después, aún se permitieron bromear con el tema y mandarle besos y abrazos, deseándole una pronta recuperación y enviándole todos su cariño. La famosa frase de "hay cariños que matan" debió inspirarse sin duda en un caso similar a éste porque en el mejor de los casos el colaborador podría haber sufrido durante su odisea desde una fractura a un golpe en la cabeza, que todos somos conscientes del peligro que implica. Ya veremos finalmente cuando los médicos den su diágnostico el resumen de daños.

Despojando a lo ocurrido de todo disimulo e hipocresía, lo que se vio en directo el viernes fue el acoso violento de cuatro individuos a un colaborador del programa, con la intención de humillarle públicamente desnudándole contra su voluntad, inducidos y jaleados por la presentadora y con la complicidad de la Dirección y el resto del equipo que asistieron impasibles a la escena sin mover un dedo para impedirla ni decir una palabra para condenarla. Y lo primero que se me ocurre, es que en ese programa hay muchas pretendidas feministas que no cesan de acusar de machismo a personajes y situaciones que comentan a diario. Imaginen que el ataque lo hubieran llevado a cabo contra alguna de las mujeres presentes ¿Cómo se hubiera calificado este hecho? ¿Cómo hubieran reaccionado entonces los testigos impasibles? ¿Hubiera sido la actitud de la victima tan permisiva como la de Kiko? ¿Se puede considerar un incidente así como broma cuando el afectado es un hombre y como agravio cuando hablamos de una mujer? ¿Es esa la famosa igualdad que tanto defienden en el programa?

No hace muchos días, la propia Paz amonestaba a Kiko y hasta le daba unas collejas porque según ella le había tocado el culo y no iba a permitir esa falta de respeto. Kiko tiene que respetarla pero ella se considera con derecho a ordenar que le ataquen y le desnuden. Y no es la primera vez que el colaborador sufre daños físicos por intervención suya. Recuerdo que durante uno de los primeros programas que presentó, se dedicó a empujar a Kiko violentamente en otra de sus penosas bromas, hasta que la silla que ocupaba se volcó haciéndole caer de espaldas sobre las vías por las que se mueven las cámaras y dando a todos un tremendo susto que afortunadamente quedo sólo en una anécdota más una vez recuperado Kiko, aunque ello le costó varios minutos y unos cuantos moratones.

Ya hemos podido asistir en otras ocasiones a las tendencias sádicas de la presentadora, porque durante las pruebas que llevaban a cabo recientemente buscando objetos en urnas ocupadas por bichos variados, Paz se regocijaba especialmente en acercar los animales (serpientes y enormes ratas entre otros) una y otra vez a la cara de los colaboradores, algunos de los cuales sufrieron ataques de nervios como Lydia y Rosa o abandonaron el plató como Kiko, por lo pesado y repetitivo de las bromas porque otro de los defectos de esta señora, es que nunca encuentra el momento de poner fin a lo que a ella le divierte. Y todo esto sin mencionar lo rematadamente mal que lo hace como presentadora confundiendo a Ágata Christie con Ágata Ruiz de la Prada, llamando Lara Dibildos a Lara Rodríguez, equivocándose en cinco de cada diez frases, riéndose de sus propios chistes y desesperando a los publicistas con sus balbuceos mientras intenta leer a trompicones el texto que se supone le están mostrando fuera de cámaras durante las promociones. Desde luego si Paz Padilla ha conseguido que alguien la contrate como presentadora y la mantenga en ese puesto una vez comprobado su penoso trabajo, está claro que cualquiera sirve para estos menesteres.

No obstante, los colaboradores están de suerte con su llegada porque ahora pueden elegir entre los malos tratos psicológicos de Jorge Javier o la violencia física de Paz. En mi opinión, lo ocurrido el viernes seria merecedor incluso de una denuncia, pero evidentemente Kiko Hernández no llegará a esos extremos, porque tiene que seguir trabajando con ese equipo y porque ya ha demostrado su mansedumbre ante las humillaciones y agresiones que recibe de sus presentadores. Si yo estuviera en su lugar, exigiría al menos un sustancioso seguro de accidentes e incluso de vida porque si alguien no pone freno a estas salvajadas del programa, acabará ocurriendo una desgracia en el plató.

Recordemos que no hace mucho a Karmele tuvieron que darle varios puntos en una pierna por los cortes sufridos a consecuencia de otra broma, esta vez de Jorge Javier, que rompió un plato lanzándolo contra el suelo y provocando que uno de los fragmentos saliera despedido hacia la colaboradora. Tras las heridas y los acosos ¿que será lo próximo? ¿una violación en directo?

martes, 10 de agosto de 2010

EL COMPLOT DE LOS PALMEROS

A veces tengo la impresión de que este Blog está dedicado a Belen Esteban en lugar de a la gente de la tele en general como indica su nombre, porque parece que las circunstancias me obligan a comentar sus andanzas una y otra vez. El último numerito que ha orquestado el entorno de la “prinzeza" es sacarse de la manga un supuesto complot contra la coco presentadora (lo de coco se me acaba de ocurrir porque sus charlas soporiferas cada vez me recuerdan más al cacareo monocorde e interminable de un gallinero).

Después de anunciar durante una semana que en el Sálvame Deluxe del viernes 6 de agosto, descubriría con nombres y apellidos a los traidores que según ella pretenden hundirla, resulta que la Esteban ni siquiera estaba informada de lo que iban a contar en el programa (ya sabrán ustedes que la mantienen al margen de vídeos y noticias que le afectan, para que al verlos en directo, su reaccion resulte lo más espontánea y desquiciada posible).

Pues bien, cuando llegó el tan promocionado momento, nos informaron inicialmente de que lo que íbamos a ver a continuación era producto de una minuciosa investigación llevada a cabo por el equipo de Sálvame Deluxe, para asegurar a los pocos minutos que las pruebas que pondrían al descubierto la infame conspiración, les habían llegado anónimamente. Y yo me pregunto: ¿qué es lo que habian investigado entonces? ¿Tal vez el extremo más idoneo por donde abrir el paquete que contenía dichas pruebas? Lástima que no exista en este país el famoso Premio Pulitzer mencionado en las películas norteamericanas, porque no cabe duda de que tan peligrosa y complicada investigación les hubiera hecho acreedores a este codiciado galardón.

En resumidas cuentas, la sorpresa consistía en la emisión de dos conversaciones telefónicas grabadas (se supone que sin consentimiento de la otra parte y por lo tanto ilegales) por un actor desconocido como tal, llamado Alberto Gutiérrez, del que nos adelantaron había hecho ya sus pinitos en este mundo del famoseo al aparecer en el programa “Aquí hay tomate” criticando a un ex concursante de Gran Hermano del que ni siquiera dieron el nombre, ni falta que hacía. Estas eran las credenciales del improvisado espía y sus incautas víctimas resultaron ser la periodista Pepa Jiménez y Verónica González, vecina de la Esteban y conocida por haber interpuesto una demanda por agresión contra Fran, el sufrido marido de la coco presentadora.

Para no aburrirles con detalles que me imagino tendrán tiempo y ocasión de analizar en días venideros en los programas que sin duda seguirán dedicando al tema, les resumiré que el tal Alberto inducía a la periodista a despotricar contra la Esteban, calentando él mismo el ambiente con sus propias descalificaciones hacia ella y ofreciéndose "desinteresadamente" a investigar donde hiciera falta para conseguir medios con los que poder hundirla como parecía ser su meta (la del actor, no la de Pepa por mucho que así nos lo quisieran vender en el Deluxe). El resultado por lo que respecta a Pepa: una serie de comentarios negativos de la periodista sobre Belén y su familia que a ella le habían llegado anteriormente por otras fuentes y sobre los que daba su opinión sin cortapisas puesto que creía estar llevando a cabo una conversación privada. Y respecto a Verónica: el ofrecimiento por parte del actor de actuar a su favor como testigo falso en la demanda por agresión interpuesta a Fran; repito, el que se ofrece para ese papel es el actor, aunque en el Deluxe trataran de convencernos con todo descaro de que es Verónica quien le pide que sea su testigo.

Y para completar la terna de traidores citan a Aurelio Manzano, esta vez sin el respaldo de ninguna conversación en que el interesado confiese sus culpas, aunque igualmente lo incluyen como parte del complot con la única prueba en su contra de que la “prinzeza” afirma que el susodicho se dedicaba a meter cizaña entre ella y su marido durante sus numerosas crisis matrimoniales. Lo afirma ella sin más y se supone que con eso basta para condenarle.

El resto del bloque dedicado a la conjura se completó como era de esperar con una retahila de insultos e improperios de la Esteban y sus palmeros hacia los tres personajes que habían osado cuestionarla. El calificativo de palmeros no es cosa mía sino que al parecer los interesados (es decir, los compañeros que justifican todo lo que hace aunque eso implique “arrancar los ojos a alguien”) tienen noticias de que así se les conoce, según mencionó Kiko Hernández en su alegato a favor de la “prinzeza" puesto que según él, es logico que la defiendan ya que ellos conocen toda su vida y saben que los demás mienten cuando la atacan. Supongo que sería demasiado pedir que tanto Hernández como el resto de palmeros recapacitaran en que lo que realmente conocen es la historia que la Esteban les ha contado y que teniendo en cuenta la facilidad de la interfecta para mentir, cualquiera con dos dedos de frente se plantearía al menos la posibilidad de que esa versión no se corresponda con la realidad de los hechos.

De todas formas y dentro de lo absurdo de toda la trama urdida por el Deluxe, lo que más me sorprendió fue que Belén, llena de rabia e indignación, llamara “sinverguenza” a Pepa Jiménez por comentar en privado que uno de sus hermanos estaba en silla de ruedas por efecto de las drogas según le habian informado a ella y sin embargo, se quedara tan tranquila al comprobar que los responsables de que esa sospecha se hiciera pública, dándola a conocer a toda España, fueran precisamente sus compañeros de programa y la cadena donde trabaja, que son quienes decidieron emitir las grabaciones.

Este comportamiento irracional de la Esteban demuestra más alla de toda duda lo rematadamente estúpida que puede llegar a ser, al considerar como amigos y protectores precisamente a aquellos que la están hundiendo cada vez más en la miseria tanto física como moralmente. ¿Es que esta mujer no tiene a su lado a nadie que la quiera lo suficiente como para darse cuenta de lo que le están haciendo con la excusa de la audiencia que aportan sus desatinos? ¿Es que nadie es capaz de explicarle que la expectación que despiertan sus intervenciones no se debe al cariño de la gente sino a la tendencia morbosa de los espectadores a burlarse del projimo?

Cuando asisto al espectáculo grotesco que ofrece la Esteban día tras día, cada vez más histérica, cada vez más deteriorada en su aspecto a pesar de los retoques estéticos a que se ha sometido, me vienen a la cabeza sin poder evitarlo imágenes tremendas que me impactaron en su día sobre otras mujeres habituales de la prensa rosa: la prematura muerte de Carmina Ordóñez, el internamiento en un psiquiátrico de Raquel Mosquera o los intentos de suicidio de Tamara-Ámbar-Yurena. Esperemos que en este caso la suerte se muestre más benévola porque si hemos de juzgar por lo que vemos últimamente, la vida de Belén transcurre como una de esas película en las que se sospecha a medida que se suceden las escenas que no van a tener un final feliz.

miércoles, 7 de julio de 2010

MEJOR SIN PADRE

En estos últimos días, uno de los temas "estrella" de los programas de corazón ha sido la demanda de paternidad interpuesta por Ivonne Reyes contra Pepe Navarro, cuya sentencia, favorable a la venezolana en primera instancia, se ha dado a conocer recientemente. Como en otros casos similares, la opinión de colaboradores y periodistas ha estado muy dividida a favor de uno u otro de los contendientes y de sus respectivos comportamientos, por eso voy a evitar tomar partido por ninguno de ellos para posicionarme directamente con Alejandro, ese chaval de 10 años momentáneamente declarado como hijo de Pepe, que se ha visto de repente expuesto ante la opinión publica.

Sólo quiero resaltar respecto a las partes litigantes, que se ha manipulado mucho la afirmación de que una mujer puede acostarse con tantos hombres como quiera, con la misma libertad que los varones. Aunque esto sea cierto, a mi me parece una actitud tremendamente irresponsable hacerlo y no poner medios para evitar un embarazo, ya que de llegar a producirse esta circunstancia, ni siquiera la propia madre de la criatura podría tener la seguridad de cuál de sus amantes la engendró, ni seria capaz de satisfacer en un futuro, el derecho de esa criatura a conocer sin posibilidad de error quién es su padre. Y en la misma línea, considero igualmente reprobable que una mujer que ha decidido ser madre, elija como progenitor de ese hijo a un individuo que la ha obligado supuestamente a abortar en dos ocasiones y del que le consta que es casado, que no quiere tener hijos con ella y que la ha tratado de forma desconsiderada, tal como ha declarado la propia Ivonne refiriéndose a Pepe.

Según ella, todo lo ha hecho por el bien de su hijo y no dudo que la modelo y presentadora esté sinceramente convencida de que es así, pero basta con analizar los hechos sin profundizar demasiado, para llegar a la conclusión de que tal vez esa sentencia va a hacer más daño que bien al pequeño Alejandro. En primer lugar porque no parece probable, si atendemos a las declaraciones de Pepe, que éste vaya a aceptar de buen grado a ese hijo inesperado, ni mucho menos a establecer con él una relación paterno filial. Tampoco es creíble que gracias a esa sentencia Alejandro haya sabido al fin la identidad de su progenitor, porque es de suponer que ya la conocería por boca de su madre. Y como Ivone ha insistido en que no quiere los apellidos de Pepe para su hijo, parecen tener razón los que afirman que lo único que ha conseguido con la sentencia favorable, ha sido el derecho a percibir una pensión de 600 euros mensuales y a que Alejandro sea uno de los beneficiarios de la herencia de Pepe. Sólo dinero al fin y al cabo.

Y en cuanto a los efectos colaterales de esta decisión judicial, no olvidemos que el chaval tiene edad más que suficiente para comprender muchas cosas y obviamente, Ivonne no podrá mantenerle alejado de las opiniones vertidas en los medios sobre su persona y la de Pepe, puesto que ambos se han dedicado sin medida a intentar desprestigiar la figura de su oponente legal. A Ivonne se la ha señalado como montajista, prostituta, ambiciosa, embustera y manipuladora entre otras lindezas, mientras que Pepe no ha salido tampoco bien parado, al habérsele calificado como un hombre obsesionado por el sexo, incapaz de amar a nadie excepto a sí mismo, vengativo, machista e incluso violento. Este será el retrato desolador al que tendrá que hacer frente el pequeño, gracias a la iniciativa de su madre y a la indiferencia de su padre.

No es este sin embargo, el único caso de la supuesta paternidad de un famoso que ha llegado a nuestro conocimiento a través de la prensa del corazón, porque recuerdo algunos otros donde igualmente fueron los hijos en cuyo nombre se presentó la demanda los que cargaron con la peor parte de la historia.

En el mes de septiembre de 2003 una sentencia atribuía la paternidad de una niña de 11 años llamada Gisela a Jaime Ostos. La madre de la pequeña, Aurora Díaz, siempre mantuvo que demandó al torero por el bien de su hija. Jaime también se negó (como Pepe Navarro) a someterse a las pruebas de ADN aunque sin duda no esperaba que otra de sus hijas, Gabriela Ostos, nacida de su matrimonio con Consuelo Alcalá, se prestara a pasar dichas pruebas en su lugar, facilitando así la resolución del caso contra la voluntad de su padre y más allá de toda duda biológica.

Sin embargo, la reacción de Ostos ante su derrota legal fue continuar negándose a tener relación con la niña ni a reconocerla como hija suya en el terreno personal. Pasado el tiempo nos impactó la noticia de que Gisela había tenido que recibir ayuda psicológica por este rechazo, tal como contó su propia madre. Y así se hizo público que desde que se inició el contencioso, la pequeña había llamado varias veces a casa del torero tratando de contactar con él y recibiendo invariablemente la respuesta de que cesara en sus intentos y dejara de molestarles. Lo último que supimos de Gisela es que recientemente, siendo ya una jovencita, había provocado un encuentro con su padre legal, ocultándole su identidad, con la excusa de entrevistarle para una tesis de su Facultad. De dicho encuentro, se hicieron públicas varias fotos que les mostraban juntos, pero interrogado Jaime Ostos sobre esta circunstancia, se mostró absolutamente sorprendido y negó haber tenido conocimiento de que la chica en cuestión era Gisela, manifestando sus sospechas de que todo había sido una encerrona urdida por ella y por su madre.

No cabe duda de que Aurora estaba en su derecho (lo mismo que Ivonne) al pretender que la paternidad de Jaime Ostos fuera reconocida, pero es indiscutible que el mismo resultado obtenido judicialmente, hubiera sido posible sin dar publicidad al litigio ni relatar los pormenores a los cuatro vientos y probablemente así, su hija se hubiera ahorrado los desprecios y el rechazo que tuvo que sufrir por parte del torero y el entorno de éste.

Otro caso muy sonado fue el de María Edite Santos, que dedicó años de su vida a conseguir el reconocimiento de su hijo por parte de Julio Iglesias. También el cantante se negó en su momento a someterse a las pruebas de ADN y si bien en primera instancia le fue adjudicada la paternidad de Javier, su supuesto hijo, posteriormente la resolución a un recurso presentado por él contra la sentencia, le liberó de toda responsabilidad como padre del chaval. No hace mucho Javier manifestó en unas declaraciones, que si apoyó a su madre en sus pretensiones, una vez cumplida la mayoría de edad, fue más por solidaridad con ella que por convencimiento propio y que después de tantos años (todo comenzó en 1990) ya estaba cansado de la historia y había perdido desde hacia mucho tiempo el interés en ella y la esperanza de que su supuesto padre le aceptara o le reconociera al fin.

Creo que estos ejemplos demuestran, que incluso una madre que asegura querer a su hijo/a por encima de todo es capaz de provocarle grandes sufrimientos sólo por el hecho de tomar un camino equivocado, por terquedad o ignorancia o por ser incapaz de prever las consecuencias de hacer pública la intimidad del menor en cuestión, cuando esta publicidad no es necesaria para defender sus derechos, ni se puede justificar más que por un ansia de notoriedad, un ánimo de lucro o un deseo de venganza. Ahora mismo me vienen a la cabeza los nombres de algunas madres que aparecen o han aparecido recientemente en televisión cometiendo errores como los que he mencionado, pero no voy a dar nombres porque seria únicamente una opinión personal mía. El paso del tiempo nos mostrará si estas mujeres han conseguido la felicidad de sus hijos montando un espectáculo con sus vidas o por el contrario les han creado traumas irreparables que les marcarán para siempre cuando se conviertan en adultos.